domingo, 13 de noviembre de 2011

¿QUIENES PRACTICAN FÚTBOL FEMENINO EN NUESTRA CIUDAD?

A través de diferentes instituciones y medios, el discurso que se ha generado es que el fútbol es el deporte más popular. Algunas definiciones de popular relacionan este término fundamentalmente con prácticas o modos de vida que llevan a cabo las clases sociales bajas, o medias - bajas. Si se relacionan estas teorías con el discurso que existe sobre el fútbol habría que afirmar que este deporte es una actividad exclusiva de los sectores más bajos de la sociedad, algo que en los inicios de la practica si ocurría. “La relación entre el fútbol y la cultura popular no es solamente un asunto histórico. Es también una práctica cotidiana de miles de personas de las clases populares, antes y ahora, que asisten a las canchas, escuchan o ven los partidos y leen las revistas especializadas. El fútbol forma parte del repertorio de elementos culturales valorados como propios por esas personas” (1), sostiene la licenciada en Ciencias de la Comunicación, Mariana Inés Conde.
            Con el paso del tiempo el futbol comenzó a atrapar a otros sectores, que no solo comenzaron a concurrir a los estadios para disfrutar de un juego, sino que además las clases medias y altas ya no escapaban de practicarlo. Este proceso se ha dado tanto en el futbol masculino como femenino, aunque en relación a las mujeres todavía existen una serie de prejuicios que están íntimamente relacionados con quienes lo practican.
            Niñas, Adolescentes, jóvenes y adultas practican fútbol ya sea de manera federada o no organizada, sin embargo ningún grupo escapa a los ataques comunes de la sociedad, La socióloga Alfonsina Janson hace referencia a los estereotipos negativos del fútbol femenino: “las sospechas de lesbianismo sobre las mujeres que juegan al fútbol y la carga negativa que hay sobre el deporte son actitudes que no sólo tiene consecuencias negativas en cuanto a la popularidad del deporte, sino que impide el desarrollo de las jugadores como individuos.” (2)
            Al no poder vivir del fútbol profesionalmente, la mujer debe realizar las tareas comunes a cualquier persona. Esto es sin dudas un punto clave en la formación como deportistas al no poder estar “full time” para la preparación, tanto física como técnica, es una verdadera complicación, aunque esto no quiere decir que no tomen al fútbol con total seriedad y compromiso (Ver entrevista a Patricia Aramboure). Ante la imposibilidad de pertenecer a un club federado, muchas chicas de la ciudad de La Plata optan por formar sus propios equipos, organizar sus propias rutinas de entrenamiento y buscar torneos de niveles inferiores para competir entre sí. “El fútbol nos despierta pasión, nos gusta ir a la cancha y también jugarlo. Así surgió la idea de jugar por diversión y armar un equipo. El fútbol nos une como grupo y amigas, y a su vez nos distrae de todo, ojalá algún día podamos ser profesionales”, sostiene Rocío Gómez integrante del equipo barrial Las Pastillas.
            Si bien existe una clara diferencia en los métodos de preparación y competencia entre una jugadora de Estudiantes de La Plata, y otra de un equipo barrial, el espíritu es el mismo, sus ganas y deseos también.

(1) Mariana Inés Conde: “El poder de la razón: Las mujeres en el fútbol”
(2) Alfonsina Janson: “El futbol femenino argentino: ¿Una pasión nacional compartida o un deporte exclusivamente masculino?

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